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Galicia espallada

Unha recolleita da cultura galega

Literatura, historia, arte, música, gastronomía, galeguismo, tradicións, lendas, costumes, emigración

?memoria de Manuela Via? (1929-2013)

El Papa beatifica a Mar? Ang?ica P?ez ( Sor Crescencia ), hija de gallegos emigrados a Argentina


El Papa beatificar?a una monja argentina. Benedicto XVI lo aprob?por decreto. As?lo establece un decreto firmado por el sumo pont?ice en el que acepta la beatificaci? de la monja Mar? Ang?ica P?ez ( Sor Crescencia ), a quien se le atribuye la curaci? de una hepatitis aguda fulminante que padec? una mujer diab?ica, Mar? Sara Pane.

Mar? Crescencia P?ez naci?en San Mart? Provincia de Buenos Aires el 17 de Agosto de 1897, y muri?un 20 de mayo de 1932 contando apenas 34 a?s, dejando con su obra una ense?nza inquebrantable de servicio, obediencia y profundo amor a Dios, a su virgen del Huerto y al mundo que la necesitaba.
La vida de Mar? Crescencia P?ez no es sino un mensaje de amor llevando siempre en su interior el fuego de un gran ideal: "Hacerse toda a todos". Este ideal, que fue el de su fundador la estimul?constantemente a dar su vida por los dem?.

Su familia gallega

Los Perez y los Rodriguez partieron de Galicia, tierra de grandes emigraciones, en un barco repleto de emigraciones plenos de esperanza rumbo a Sudam?ica pero amargas realidades imprevistas, frenaban muchas veces el lejano entusiasmo de la partida en aquellas obstinadas voluntades. Los inmigrantes se encontraban muchas veces en el nuevo mundo trabajando de sol a sol sus f?tiles llanuras, navegando en los amplios r?s, o se instalaban en la periferia cuando no lograban asentarse en la ciudad. Pero con su pobreza de origen llevaban la riqueza de sus tradiciones cat?icas. As?sucedi?con los Perez-Rodriguez que, ente la adversidad, no desesperaron. En C?doba, Argentina, en una jornada muy calurosa de mediados de diciembre de 1889, Agust? P?ez se casa con Ema Rodriguez, ante el altar de la Virgen del Pilar.

Mar? Ang?ica P?ez- Sor Crescencia

Mar? Ang?ica P?ez - Sor Crescencia

Su padre, el gallego Agust? P?ez

Agust? P?ez

Su madre, la gallega Ema Rodr?uez de P?ez

Ema Rodr?uez de P?ez


Debido a los momentos agitados que viv? la Argentina por esos tiempos, que hac?n alternar partidos conservadores y liberales en el gobierno de las ciudades, sin apoyo alguno, la joven pareja se ve obligada a emigrar a Montevideo. Estan solos. En la capital uruguaya nace su primer hijo, que muere a los tres a?s. Otro hijo se apaga al nacer. Sobreviven Emilio y Antonio. Pero en este pa? la joven pareja no encuentra horizontes de progreso y deciden retornar a la Argentina.
En San Mart?, Buenos Aires, en el fr? agosto de 1897, nace una criaturita, Mar? Ang?ica. Al nacer la peque?, las condiciones de la familia mejoraron, porque el padre, ya de treinta a?s, logra finalmente un trabajo en la Compa?a Alemana de Electricidad.
Familia rica en fe y en hijos; nace Agust?, A?a, Mar? Luisa, Jos?Mar?. Pero la joven madre se enferma. Las criaturas asustadas la sent?n toser en forma continua y el m?ico le dice al marido que si no la llevan a un clima m? templado, no le aseguraba que pudiese sobrevivir.
Y parten hacia Pergamino ( Provincia de Buenso Aires, Argentina ) con las pocas cosas que poseen, todos sus ni?s y una profunda fe.
Al atardecer, la madre calmaba a sus inquietos ni?s poni?dolos a todos de rodillas a rezar el Rosario. D? tras d?, transmite casi inconscientemente a sus hijos el concepto de la fe.
Y as?crecieron estos ni?s, con esa madre fuerte que ense? a responder con amor al hablar de Dios , a transformar dolores en momentos de esperanza. Crecieron con profundas convicciones religiosas, aunque al templo iban ocasionalmente porque estaban a tres horas de distancia.

"Viv?mos nuestra pobreza con alegr?; cada peque? suceso nos entusiasmaba. No conoc?mos demasiado, no a?r?amos la falta de tantas cosas? El ejemplo de nuestros padres simples y fuertes, ricos en fe y en amor, nos hac? crecer laboriosos. T? Jos? hermano de mam?nos ayudaba, indic?donos una u otra posibilidad de trabajo, sugiri?donos un patr? dispuesto a acogernos?"

La mayor parte del ciclo primario lo curs?en el Hogar de Jes?, de Pergamino. Tambi? all?se recibi?de maestra de Labores. Su vocaci? religiosa, que hab? ido creciendo a lo largo de todos estos a?s, tom?un curso definitivo cuando el 31 de diciembre de 1915 ingres?en el Noviciado de las Hermanas del Huerto, en Buenos Aires. Recibi?el Santo H?ito el 2 de septiembre de 1918, en circunstancias en que mor? su padre, don Agust? P?ez. No deseando otra cosa que agradar a Dios con una vida santa y ser instrumento suyo para salvar a los hombres, se entreg?totalmente a su misi?, como Hija de la Caridad, haci?dose "Toda para Todos", en obediencia perfecta y en Caridad ilimitada.
Seg? sus testigos, la virtud sobresaliente de Mar? Crescencia fue la humildad. Esta le permiti?vivir las grandes exigencias de la Caridad fraterna y de la perfecta vida en com?, con ?tima y serena alegr?. Era feliz de poder hacer la voluntad de Dios.
Los primeros a?s de su vida religiosa los dedic?a la ni?z. Se desempe? como maestra de Labores y Catequesis, en primer lugar en la Escuela Taller adjunto a la Casa Provincial y despu? en el Colegio del Huerto de Buenos Aires, en calle Rinc?.
Una segunda etapa de su vida tuvo como destinatarios a los enfermos. Comenz?esta misi? en el Sanatorio Mar?imo de Mar del Plata (Solarium), lugar dedicado exclusivamente a la internaci? y atenci? de ni?s afectados de tuberculosis ?ea.
All?permaneci?tres a?s. Como su fr?il salud comenz?a declinar r?ida y seriamente, sus superiores decidieron enviarla a un lugar donde el clima le ayudase a recuperarse. Eligieron para ello Vallenar, en la Rep?lica de Chile ( 645 km. al norte de Santiago ), donde las Hermanas del Huerto atend?n en el Hospital desde 1915. En el a? 1928, la Hermana Mar? Crescencia visit?por ?tima vez Pergamino para despedirse para siempre de los suyos. Poco despu? viaj?a Chile, donde transcurri?la ?tima etapa de su vida, ya que cuatro a?s despu? de su llegada falleci?en Vallenar, luego de una vida heroica en la virtud.
En el momento en que Mar? Crescencia llegaba a Vallenar bien puede decirse que las Hermanas del Huerto estaban escribiendo una p?ina de oro de la Congregaci? en Am?ica. Vallenar, de aproximadamente 6.000 habitantes en aquel momento, seis a?s antes hab? sufrido un terrible y devastador terremoto, que destruy?casi la totalidad de las casa de la poblaci?. A partir de este hecho doloroso, Vallenar entr?en un largo proceso de reconstrucci?, que se prolong?durante muchos a?s. La gran pobreza en que viv?n, el dolor de tantas familias sin techo, la soledad del lugar y las enormes distancias de otros pueblos, hicieron que se cumpliese claramente el deseo del fundador: "Lleven siempre la pobreza consigo y vayan donde, por las dificultades del lugar y por la falta de medios, otras Hermanas no pueden ir".
A pesar de lo mucho que le cost?dejar su Patria, su familia y su comunidad, Mar? Crescencia vio claramente la voluntad de Dios en las palabras de su Superiora y con gusto acept?lo que se le ped?. Ella hab? dicho:

"Por cumplir la voluntad de Dios ir? al fin del mundo".

Vivi?en Vallenar entregada totalmente al servicio de sus hermanos enfermos, dentro de la alegr? de a vida comunitaria y creciendo incesantemente en el Amor de Dios a quien hab? consagrado su vida, hasta llegar a decir:

"Se?r, que te ame tanto como te amas a ti mismo".

Ante el progreso y gravedad de su enfermedad, fue internada durante tres meses en un hospital cercano a Vallenar, totalmente aislada para evitar el contagio. Pero las ?timas semanas de su vida la pas?nuevamente en Vallenar, en su comunidad, edificando a las Hermanas con su serenidad y profunda paz interior. Dios le ten? reservadas para este momento gracias muy especiales. Seg? las cr?icas recibi?en visi? la visita del Fundador, San Antonio Mar? Gianelli.

"La Congregaci? de las Hijas de Mar? Sant?ima del Huerto, conocidas tambi? como Gianeliinas, es fundada por Antonio Mar? Gianelli (Sacerdote nombrado Santo por la Iglesia Cat?ica Apost?ica Romana) el 12 de enero de 1829 en la ciudad de Chi?ari, provincia de Liguria, Italia"

Desde la imagen de su cuadro de la Virgen del Huerto, que ten? junto a su lecho, Mar? la bendijo a ella y a las Hermanas. El ni? Jes? hizo adem? de salir de los brazos de su Madre y Mar? Crescencia extendi?los suyos para recibirlo. Con verdadera piedad recibi?el Santo Vi?ico, rodeada de su Superiora y Hermana y mientras rezaba con los presentes las oraciones de los agonizantes, se incorpor?e inclin?dose profundamente delante del cuadro del Sagrado Coraz? de Jes?, repiti?las palabras que el mismo Jes? le ense?ba:

"Coraz? de Jes?, por los sufrimientos de tu divino coraz?, ten misericordia de nosotros".

Luego prorrumpi?en una ferviente plegaria:

"Coraz? de Jes? bend?eme y bendice a estas mis Hermanas, dales fuerza para combatir con valor y procurar la salvaci? de las almas en estos tiempos dif?iles. Bendice nuestro Instituto, del cual he recibido tanto bien y en el cual en estos momentos me considero la criatura m? feliz del mundo. Te pido Coraz? Sant?imo de Jes? que mandes muchas y buenas vocaciones a nuestro Instituto, oh Coraz? de Jes?: te pido una especial bendici? para Chile y ya que es tu voluntad que me muera aqu?contenta, te ofrezco este sacrificio por la paz y tranquilidad de esta naci?."

Parece que el Coraz? de Jes? le hac? ver el premio que le ten? preparado, porque ella continu?

"? Cu?do, Se?r, he merecido eso ? ? Qu?son los sufrimientos de este mundo comparados con la felicidad del cielo ? Dios m?, yo no soy m? que una miserable criatura, la ?fima de todas, soy menos que un gusano de la tierra, ? de d?de a m?tanta felicidad ? Coraz? de Jes? yo no merezco todo eso. Todo es obra de tu Coraz?. Jes? M?, quisiera amarte tanto como te amas a ti mismo".

Su deseo de unirse a Jes? era vehemente, por eso exclam?

"No me detengan mas... No me detengan mas... S? que todos vayan al Coraz? Sant?imo de Jes?. All?encontrar? la salvaci? de su alma".

Finalmente dijo sonriendo:

"Padre... en tus manos encomiendo mi esp?itu"

As?muri?santamente, el 20 de mayo de 1932. A poco de morir en el colegio del Huerto de Quillota, distante 600 Km de Vallenar, estando las Hermanas reunidas percibieron una fragancia semejante al perfume de las violetas, que permaneci?varios d?s dentro de los muros del colegio. Ante este hecho inexplicable, la Superiora dijo:

"Ha muerto la Hermana Crescencia".

Inmediatamente lleg?un telegrama avisando su muerte.
Cuando la comunidad del Huerto dej?Vallenar, la poblaci? no quiso que se llevasen el cuerpo de quien llamaban "La santita". Por eso qued?all?35 a?s, hasta que el 8 de noviembre de 1966 la Congregaci? dispuso el traslado de sus restos a Quillota. Provista de una peque? urna, abrieron el ata? para reducir sus restos, pero encontraron intacto y en perfecta conservaci? su cuerpo y su santo h?ito. Toda la ciudad de Vallenar se congreg?para constatar este hecho tan singular. Se realiza nuevamente el velatorio y luego fue llevada a Quillota donde descans?17 a?s en la b?eda de las Hermanas.

En 1983 se traslad?su cuerpo al pante? de las Hermanas en Pergamino hasta el 26 de julio de 1986 en que, con motivo de la apertura del proceso diocesano en orden a su beatificaci?, se lo traslad?a la Capilla del Colegio del Huerto.
El 3 de octubre de 1990 la Sagrada Congregaci? para las causas de los Santos abri?el proceso en Roma.
Su tumba es constantemente visitada por numerosos peregrinos que de todas partes del pa? vienen a venerar sus restos, a pedir ayuda o a agradecer sus favores. A trav? de estos hechos Dios comunica su mensaje y nos habla de secretos designios acerca de la Hermana Mar? Crescencia.
Su muerte fue precio de vida y dio especiales frutos, en vocaciones y en gracias, sobre todo en orden espiritual. Estas gracias, en n?ero cada vez mayor, siguen produci?dose hoy, a favor de quienes la invocan.

Fuente: hermanacrescencia.com.ar