Reparación inversores tensión energia solar Valencia

Galicia espallada

Unha recolleita da cultura galega

Literatura, historia, arte, música, gastronomía, galeguismo, tradicións, lendas, costumes, emigración

?memoria de Manuela Via? (1929-2013)

EL ABUELO

Letra e m?ica : Alberto Cortez



I

El abuelo un d?
cuando era muy joven
all?en su Galicia,
mir?el horizonte
y pens?que otra senda
tal vez exist?.
Y al viento del norte
que era un viejo amigo,
le habl?de su prisa,
le mostr?sus manos
que mansas y fuertes,
estaban vac?s, 
y el viento le dijo:
"Construye tu vida
detr? de los mares,
allende Galicia".

Y el abuelo un d?
en un viejo barco
se march?de Espa?.
El abuelo un d?,
como tantos otros,
con tanta esperanza.
La imagen querida
de su vieja aldea
y de sus monta?s
se llev?grabada
muy dentro del alma,
cuando el viejo barco 
lo alej?de Espa?.


II

El abuelo un d?
subi?a la carreta 
de subir la vida.
Empu? el arado,
abon?la tierra
y el tiempo corr?.
Y luch?sereno
por plantar el ?bol
que tanto quer?.
Y el abuelo un d?
llor?bajo el ?bol
que al fin florec?,
llor?de alegr?
cuando vio sus manos,
que un poco m? viejas
no estaban vac?s.

Y el abuelo entonces,
cuando yo era ni?,
me hablaba de Espa?,
del viento del norte,
de la vieja aldea 
y de sus monta?s.
Le gustaba tanto
recordar las cosas
que llevo grabadas
muy dentro del alma,
que a veces callado,
sin decir palabra,
me hablaba de Espa?.


III

El abuelo un d?,
cuando era muy viejo,
allende Galicia.
Me tom?la mano
y yo me di cuenta
que ya se mor?.
Y entonces me dijo,
con muy pocas fuerzas
y con menos prisa,
"prom?eme, hijo,
que a la vieja aldea
ir? alg? d?,
y al viento del norte
dir? que su amigo,
a una nueva tierra
le entreg?la vida".

Y el abuelo un d?
se qued?dormido
sin volver a Espa?.
El abuelo un d?,
como tantos otros,
con tanta esperanza.
Y al tiempo al abuelo
lo vi en las aldeas,
lo vi en las monta?s,
en cada ma?na
y en cada leyenda, 
por todas las sendas
que anduve de Espa?.  

Alberto Cortez, cantautor arxentino e neto de galegos, hoxe radicado en Espa?, escribiu un d? esta canci? que, a?da sendo eu pequena, non pod? escoitar sen que as b?oas corresen polos meus ollos.

O meu av? Avelino Groba Prego

Avelino Groba Prego

(Gul?s, Ponteareas -  Bos Aires, Arxentina)

O meu av? Avelino, como moitos tantos outros av?, non puido tornar a Galicia. Pero,  eu,  tam? sei que vive en cada pedra, en cada fonte, en cada cami? da s? aldea de Gul?s.

Dedico esta sinxela lembranza a t?olos emigrantes que un d? deixaron a s? terra e non volveron.

M?ica Beatriz Su?ez Groba 

Alberto Cortez nos cuenta la historia del abuelo

"De alguna manera esta canci? que viene es una historia de ida y vuelta. ?Por qu?, pues simplemente porque mi abuelo se fue de emigrante y despu? de casi una vida yo, su nieto mayor recorr?el camino de regreso, ese camino que ? no pudo realizar a lo largo de su larga vida, a pesar de su inmensa nostalgia. Muri?a los ochenta y algunos a?s. Los hermanos Eladio y Germ? Garc? era viajantes vendedores de empresas porte?s. All?en Trenque Lauquen conocieron a las hermanas Laburu, se enamoraron y despu? de un relativamente corto noviazgo se casaron y se fueron a vivir a Buenos Aires. 

La Argentina en aquellos a?s de principio de siglo era una esperanza que ofrec? amplios horizontes para los j?enes con ganas de trabajar y hacer fortuna. Los hermanos Garc? hab?n dejado Espa? y especialmente Galicia ya que esta "sua terri?" natal no pod? ofrecerles m? que una vida azarosa bastante cercana a la miseria. Germ?, Eladio y David, los tres hermanos Garc?, se embarcaron en Vigo, como todos los gallegos emigrantes con destino a Buenos Aires. Al llegar se emplearon como viajantes en una empresa de tabacos y "El abuelo" y su hermano Germ? en uno de sus viajes de ventas a las poblaciones del interior, conocieron, noviaron y se casaron con dos hermanas de origen vasco, Do? Julia Laburu, mi abuela y Do? Leonor Laburu. Estas hermanas viv?n con su familia en Trenque Lauquen, hoy una floreciente ciudad de la provincia de Buenos Aires.

Ya casados regresaron a la capital. Como en aquella gran ciudadano se ve?n las cosas claras como para hacer dinero pronto Eladio, mi abuelo y su joven esposa Julia emprendieron viaje hacia el oeste en busca de organizar un peque? comercio en alg? pueblo de los que se fundaban aprovechando la riada de gente que buscaba trabajo en el ferrocarril en construcci?. Recal?primero en General Villegas, ultima poblaci? de la provincia de Buenos Aires y all?las cosas no le fueron del todo bien y como consecuencia de aquel fracaso, malas siembras y peores negocios, desalentado, decidi?internarse m? al oeste.. Pero antes, quiso con ayuda de sus hermanos regresar a Galicia con toda la familia y as?lo hizo. Nadie en la familia supo explicarme las razones de ese regreso. Seguramente su exultante juventud de entonces m? los fracasos s los que antes hice referencia convoc?una tormenta de dudas de que a lo mejor en Espa? podr? salir adelante, pero no fue as? 

Permaneci?all?un par de a?s viviendo a expensas de la familia y en esa breve estancia naci?mi padre en Pung? provincia de Orense, una aldea a escasos quince kil?etros de la capital provincial. Al a? del nacimiento de mi padre el abuelo su mujer y su prole volvieron a Argentina para no regresar jam? a Espa?. En realidad en la canci? yo digo que nunca volvi?a Espa? sin embargo como se ve no es totalmente cierto. Claro que este regreso no quise tomarlo en cuenta, porque se produjo a muy poco tiempo de haber emigrado y por circunstancias, por mi desconocidas. Ya de regreso a Argentina retom?su ?odo hacia el oeste hasta llegar a una naciente poblaci? (apenas un caser?) que por entonces se llamaba Villa Jard? en honor a la familia que hab? donado los terrenos para su fundaci?. M? tarde las tendencias reivindicadoras de la cultura ind?ena de la zona lograron cambiar el nombre de Villa Jard? por el actual: Rancul. All?se instal?comprando, siempre con ayuda de sus hermanos una casa en la que muchos a?s despu?, el 11 de marzo de 1940 nacer? yo. Mont?un negocio en donde se vend? de todo para la gente del campo. Como era un nost?gico empedernido a pesar de las distancias y las todav? precarias comunicaciones segu? muy de cerca todo lo que acontec? en Espa?, su patria lejana. 

Seg? me contaban mis t?s, cuando estall?la guerra civil espa?la estuvo a punto de dejarlo todo otra vez y regresar a alistarse en las fuerzas republicanas, mas su familia, ya numerosa y la negativa de sus hermanos de ayudarle en aquello lograron disuadirlo y tuvo que conformarse con seguir las acciones desde lejos. Le afect?enormemente el triunfo de los nacionales de Franco y aquello fue un golpe insuperable para ?, tanto que prometi?no intentar volver jam? mientras viviera el dictador. Sin embargo pese a ser un gallego de pura cepa y ejercer su galleguidad en casa siempre se habl? castellano a diferencia de mis abuelos maternos que en su casa, entre los abuelos mi madre y sus hermanas se hablaba en piamont?. No me extra? que yo haya salido con una cierta tendencia a la nostalgia. El abuelo era nost?gico y tanto que cada vez que recib? "unto gallego ".producto que yo odiaba especialmente cuando por exigencias del abuelo se pon? un poco en la sopa, a ? se le mojaban los ojos con el sabor de su tierra lejana y a mi por mi negativa de tener que tomar aquello. 

Cuando se hizo muy mayor se convirti?en un viejo cascarrabias que volv? locas a las mujeres de la casa exigi?doles ahorros absurdos por min?culos. La verdad es que el abuelo fue lo que podr?mos llamar un hombre desafortunado. Ten? al parecer muy poca vista para los negocios pues todos los que emprendi?fueron rotundos fracasos. Al final lo ?ico que dej?como herencia fue la casa familiar y una especie de papeler?, librer? que se llamaba La Lira y que t? Matilde una de dos hijas que viven a? y que ya pas?con cierta generosidad los ochenta regent?hasta hace muy poco en que La Lira cerr?sus puertas definitivamente.

En fin esta es a grandes rasgos la historia del abuelo. Sospecho que no es muy diferente a la historia de muchos abuelos como el m?, aut?ticos h?oes en la formaci? y desarrollo de paises como en el que me toc?la suerte de nacer".

Fonte da informaci?:  www.albertocortez.com