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Galicia espallada

Unha recolleita da cultura galega

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Á memoria de Manuela Viaño (1929-2013)

Monumental arquitecto llamado PALACIOS

Virtuoso, moderno y personal, el arquitecto porriñés Antonio Palacios dejó en Galicia edificios admirables. Ahora Madrid le reconoce también, con una completa exposición, su importancia como constructor de la ciudad

Jorge Castro - Diciembre 2001 Monumental arquitecto

 Entre 1998 y 1999 las ciudades de Vigo y A Coruña acogieron la exposición Antonio Palacios arquitecto, 1874-1945. Aquella muestra nos permitió celebrar la obra de uno de los más insignes arquitectos gallegos.

 Palacios (O Porriño, 1874-El Plantío, Madrid, 1945) dejó en nuestra comunidad varias construcciones admiradas, casi todas en la provincia de Pontevedra. El reconocimiento a su figura hubiese sido mayor de haberse aprobado su ambicioso Plan de ensanche y reforma interior de la ciudad de Vigo, que él propuso en 1932.

 El prestigio de Palacios como arquitecto se cimentó, no obstante, con una serie de edificios fundamentales levantados en Madrid durante el primer tercio del siglo XX.

 En el curso en que se conmemoran los 75 años del Círculo de Bellas Artes, han querido las instituciones madrileñas recordar al creador de su sede con una completa exposición: Antonio Palacios, constructor de Madrid.

 La muestra constituye la necesaria revelación al gran público de los conceptos arquitectónicos de Palacios, al que Madrid debe edificaciones simbólicas y cosmopolitas que la situaron en la línea de monumentalidad de otras capitales europeas; un acto de gratitud al arquitecto "que más decisivamente ha influido en la forma del Madrid que hoy conocemos", como afirma Jacobo Armero, uno de los comisarios de la exposición.

 Ciertamente, Palacios concedió en el primer tercio del siglo XX, a un Madrid aún sin integrar como metrópoli, varios edificios capitales, hoy verdaderos iconos. El primero, el Palacio de Comunicaciones (1904-1919), que concibió cuatro años después de acabar su carrera de Arquitectura. En él se congregan los rasgos característicos de su obra mayor, de tendencias monumentales y propensa a la ornamentación: templos aéreos, torreones con pináculos, vidrieras, columnatas de granito, arcos de triunfo en las fachadas, grandes cúpulas, balaustradas y escalinatas nobles... Un gusto por lo manierista y lo suntuoso que da a sus creaciones un signo emblemático. Tal es el virtuosismo trazado en la casa de Correos que los madrileños, aun antes de concluido, ya lo llamaban Nuestra Señora de las Comunicaciones.

 Esbozado éste, su autoridad creció. Pronto se le encargó el Hospital Obrero de Cuatro Caminos (1908) y el Banco Español del Río de la Plata (hoy BSCH), que perfiló en 1910 -junto a su socio Joaquín Otamendi- en la esquina opuesta a Correos. El edificio, de estilo neohelenístico, con grandes columnas rematadas con figuras de cariátides y coronado por un gran templo aéreo (característico en sus construcciones madrileñas), trazaba el comienzo de la Gran Vía de la capital.

 El último vértice del triángulo con que rodeó a la plaza de Cibeles se comenzó a levantar en 1919: se trataba del Círculo de Bellas Artes.

 Antes, en 1917, fue nombrado arquitecto de la Compañía del Ferrocarril Metropolitano. Como referente de la red levantó una monumental estación en la Puerta del Sol, coronada por un enorme templete de hierro y cristal, cubierto por una gran marquesina, hoy emplazado en unos jardines de O Porriño. Así mismo ideó accesos y estaciones singulares, con barandillas de hierro y piedra, balaustradas de granito y paredes forradas con azulejería.

 Al tiempo que todo ese aparato monumental, Palacios creó varios edificios de viviendas, en los que sosegó su pasión expresiva y se tornó más racional. Volúmenes superpuestos que generan movimiento, vinculados al entorno, respetuosos con las alturas; también con cierto ornamento: torrecillas en terrazas, miradores de vidrio, molduras y estucados en las fachadas, balaustradas, balcones de hierro forjado.

 En Galicia ideó obras regionalistas, atentas a la tradición medieval, y presentó en 1932 el mencionado plan de reforma para la ciudad de Vigo, que no se llegó a aprobar. Lo mismo ocurrió con el que había tramado para Madrid en los años de la guerra.

 Para la muestra que se expone en el Círculo de Bellas Artes se ha recuperado material iconográfico en parte inédito y se ha catalogado la producción del arquitecto: más de cien construcciones, de los que se conservan en Madrid una treintena. La exposición atiende también a los proyectos realizados por Palacios en Galicia.

Obra gallega de Antonio Palacios

 Palacios, atento al rumbo de la arquitectura catalana, quiso practicar en Galicia un concepto regionalista de la arquitectura. Hacia los años 20 y 30, se daba en la comunidad un resurgir nacionalista, un reconocimiento de las propias señas de identidad. Vinculado a la Xeración Nós, el arquitecto porriñés propone seguir una arquitectura ambientada en su entorno geográfico y apoyada en las señas de la arquitectura gallega del pasado y en las casas populares. El mejor ejemplo: el románico y el barroco de Santiago de Compostela.

En cuanto al aspecto urbanístico Palacios ansiaba una reforma que facilitase el progreso de Galicia, potenciando las ciudades marítimas, para él motores del futuro desarrollo económico: "el engrandecimiento de nuestra patria gallega sólo se logrará al agigantarse sus tres grandes ciudades del litoral: Vigo, La Coruña y Arosa".

Proyectó un plan de Ensanche y reforma interior de Vigo, en el que integraba el espacio rural al desarrollo propio de la ciudad. Igualmente creó propuestas de reforma para Vilagarcía, Ourense, Santiago y para las villas de Panxón y O Carballiño. Lo ambicioso de sus intenciones desbarató los planes. Concello de Porriño
Concello de Porriño

[Ayuntamiento de O Porriño (O Porriño) (1919-1924)]
Palacios aplica al inmueble sus conceptos regionalistas: mirada al pasado medieval y a las viviendas tradicionales. Según Iglesias Veiga, es una síntesis de referencias y en él "acentúa la ornamentación, quizá por tratarse de un edificio institucional". Se incendió en 1976 y fue rehabilitado entre 1979 y 1983. Situado en la calle Ramón González, esquina a Antonio Palacios.

Balneario Mondariz

Balneario Mondaríz

[Pabellón de la Fuente de A Gándara (Mondariz-Balneario) (1908-1909)]
Templete ornamental para la fuente del balneario. En colaboración con su socio Joaquín Otamendi. De estilo clasicista, con templete de grandes columnas rematadas con capiteles vegetales, cúpula y ancha vidriera.

Construcciones más significativas (Pontevedra)

 [Gran Hotel Sanatorio (Mondariz-Balneario) (1909-1915)]
Creado para su uso como hotel y sanatorio de terapias termales. De líneas cosmopolitas, acordes con la utilización que se le iba a dar a la edificación. Las obras comenzaron en 1910 pero no se llegaron a terminar por la muerte de Enrique Peinador, propietario del complejo. Se concluyó en 1999, siguiendo los planos originales.

 [Botica Nova (O Porriño) (ca. 1909)]
Farmacia y vivienda encargada por su hermano, José Palacios. Situada en la calle Servando Ramilo, esquina al Parque do Cristo. Sutil utilización del chaflán y prudente aplicación del granito.

 [Monumento Virgen de la Roca (Baiona) (1909-1930)]
Palacios concibe el monumento como homenaje a la patrona de los marineros, pero también, en diálogo con la historia de la villa -primer puerto que tuvo noticias del descubrimiento de América-, como un mirador al Atlántico, al nuevo continente. Fue construido por suscripción popular y modelado por el escultor Ángel García Díaz.

 [Edificio La Baranda (Mondariz-Balneario) (ca. 1910)]
En colaboración con Otamendi. Su uso original fue el de galería comercial, complemento del Gran Hotel. Hoy es el edificio principal del Hotel Meliá Balneario Mondariz.

 [Teatro García Barbón (Centro Cultural Caixanova) (Vigo) (1911-1927)]
Situado en el centro de la ciudad. Su uso original fue el de Casino de Vigo, cinematógrafo y teatro. Predominio del granito blanco, que Palacios consideraba "el principal ornamento de las edificaciones viguesas". Combina perfiles clasicistas y opulentos con soluciones modernas. Destaca su exclusiva cúpula de hormigón. Entre 1982 y 1984 fue rehabilitado y ampliado. Actualmente funciona como Centro Cultural de la entidad Caixanova.

[Templo votivo del mar (Panxón - Nigrán) (1932-1937)]
Templo y casa parroquial de Panxón. En él recoge la esencia de las catedrales-fortaleza de Tui y Ourense. En palabras de Iglesias Veiga, "un templo casi de collage: recortes de piedra para los paramentos, restos y trozos de azulejo para los mosaicos interiores, pavés para las vidrieras, retales de mármol para el pavimento, etc. Una forma de entender la arquitectura desde una poética personal, tras la que se percibe el rastro de Gaudí". Como en la Virgen de la Roca, el tema del descubrimiento de América está también tratado en los mosaicos que decoran el ábside.

[Banca Viñas Aranda (Vigo) (1941-1944)]
Situado en la calle Marqués de Valladares, esquina a la calle Reconquista. Reúne los trazos comunes a las construcciones comerciales creadas por Palacios. Enormes columnas de distribución, amplios miradores de vidrio, superposición de volúmenes, forma achaflanada y templo aéreo. En la actualidad es sede del Banco de Galicia.

[Otros]
Aparte de los reseñados anteriormente, Palacios creó también el Templo de la Veracruz de O Carballiño (Ourense), el pabellón de recreo del paseo de A Ferradura de Santiago, el edificio complementario de la central eléctrica del Tambre, en Noia (A Coruña), los chalés de Celso Méndez y del caricaturista Sileno, ambos en Nigrán, o el primer pabellón del monasterio de la Visitación de las Salesas Reales, en Vigo.

Fuente: www.riasbaixas.com