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Galicia espallada

Unha recolleita da cultura galega

Literatura, historia, arte, música, gastronomía, galeguismo, tradicións, lendas, costumes, emigración

Á memoria de Manuela Viaño (1929-2013)

  

LA COCINA INFORMATIZADA DE 2003

Caldeirada de chips, e-mails y webs en salsa de tóner

Debuxo de Besada de O grove

Autor do debuxo : Besada, de O Grove  

 

 

 por

   

   

Desde que el hombre dejó de comer a la carta y sin pagar un euro, en el paraíso terrenal, tuvo que ponerse a trabajar para matar el hambre. Según cuentan las crónicas de aquellos tiempos por culpa de una manzana en mal estado y una buena moza.

Al principio nos contentábamos con cualquier cosa pero al evolucionar nos hicimos más exigentes, muy sibaritas, ya no nos saciaban las carnes crudas y las frutas silvestres. Domesticamos animales y devoramos la existencia y continuidad de otros como el uro, antecesor de la vaca “marela”(nombre que reciben todas las vacas de raza rubia gallega). Nos hicimos agricultores y ganaderos, desarrollamos las técnicas de cocina, ampliamos los ingredientes para llenar el pote, aparecieron nuevos métodos para cocinar y miles de recetas, descubrimos las formas de conservación de alimentos (salazón, al vacío, congelado, conservas y semiconservas, ahumado, …) elevamos la cocina a la categoría de Arte y mucho más, comimos en el espacio, restringimos el acceso a los alimentos como medida de presión política y nos matamos unos a otros por la comida. Todo esto nos llevó milenios para acabar con cultivos transgénicos, ingredientes y conservantes cancerígenos, algunos pecando con la gula y sin guardar vigilia ni pagar la bula, colesterol, anorexia, anemias y otras anomalías nutricionales.

Aunque sembrados o criados en casa, los productos de nuestras huertas y granjas ya no transmiten el aroma de hace veinte años. No tiene perdón la desidia que permite la desaparición de nuestro potencial culinario genético: Cerdo celta, tirabeques de manteca, peras urracas, manzanas tabardillas, y muchas más. El ente del ser gallego es una interrelación habla-comida-familia-tierra, por eso nuestras mujeres guardaron durante generaciones las recetas y la forma de cocinar como si fuesen parte de una dote, aunque la cocina gallega de hoy está muy influenciada por las aportaciones de los gallegos en el exterior que retornan y por cocinas lejanas.

Hasta nosotros llegaron recetas de forma oral, en pergaminos con cientos de años (para uso personal de las clases pudientes) o en libros muy viejos. Hoy encontramos publicadas más recetas de las que jamás podremos probar, pero siempre echaremos en falta ese placer de sobar las hojas de papel viejo de las recetas de la abuela, perderemos el orgullo de mejorarlas y transmitirlas, desaparecerá el olor de continuidad.

Con los avances tecnológicos y con la ayuda de un ordenador llegamos a Internet. No se trata de que en el siglo XXI pulsemos una tecla y salga la comida por una especie de impresora-microondas, creo que no, pero nunca se sabe, ni es cuestión de hacer una caldeirada con las tripas del PC. La tecnología debe intentar poner a nuestra disposición la técnica antigua del cocinado lento, empezar a fuego fuerte y acabar muy suave, tal como se eleboraba antiguamente el típico tópico caldo gallego, que las cocineras gallegas dejaban haciéndose con bastante leña al fuego mientras iban al campo. El secreto de la cocina bien elaborada consiste en combinar el tiempo de coción con la temperatura. Imaginemos una vitrocerámica con temporizador y control de temperatura gradual: La máquina del tiempo gastronómico.

Si bien hay mucha basura, podemos consultar algunas páginas muy interesantes de diversa temática relacionada con el buen comer: Recetas, nutrición y dietética, páginas personales en donde cualquiera puede exponer sus conocimientos con los pucheros, historia de la gastronomía y la cocina, libros y todo un mundo de los fogones por descubrir o consultar. No es necesario cambiar nuestras costumbres a la hora de llenar el pote sino de enriquecer nuestros platos.

  Voltar ó Cultura gastronómica e etnografía galegas, a sección de Xavier Barreiro